El Reiki es para todos, grandes, niños, bebés, embarazadas, personas
sanas o enfermas y también para los animales y las plantas.
Este método se basa en la creencia hinduista que el mal funcionamiento o
bloqueo de los Chakras (centros o vórtices energéticos) provocan o agravan el
mal estado de salud abriendo paso a la enfermedad ya que la energía no fluye
libremente.
Cuando la energía se encuentra baja por distintas situaciones o circunstancias
de la vida, podemos desarmonizarnos, desequilibrarnos o enfermarnos. La terapia
del Reiki, va directo a la raíz del problema, desbloqueando y permitiendo que el patrón de conducta o de
pensamiento se manifieste y sea sanado.
El reikista actúa como canalizador de la
energía universal a través de la imposición de manos.
Las sesiones duran entre 45 minutos y una hora, se
realizan acostado en camilla. Se utiliza un ambiente agradable, para hacer que
la sesión sea más placentera. Se colocan las manos sobre distintos puntos del
cuerpo (sin tocarlo) y la energía del Reiki comienza a fluir haciendo sentir al
paciente una sensación de paz y armonía. Se pueden sentir distintas
sensaciones, como calor, cosquilleo en alguna zona, o diferentes emociones,
también se pueden visualizar cosas, o quedarse dormidos o bien, puede que no
sienta nada en particular, eso no implica que la energía del Reiki no esté
actuando.Se pueden realizar sesiones esporádicas o se pueden
realizar tratamientos de más sesiones de acuerdo al estado del paciente.
CRISIS DE SANACION
Es importante tener en cuenta, que luego
de recibida la sesión, se puede
vivenciar la llamada Crisis de Sanación Reiki , que en mayor o en menor medida,
pueden aparecer sensaciones, reacciones o emociones molestas. Como el
tratamiento actúa como una desintoxicación y limpieza de los distintos planos, en
los días siguientes a la sesión puede aparecer dolor de cabeza, síntomas de
gripe, náuseas, vómitos, diarrea,
sentimientos a flor de piel, ira, miedo, ansiedad, tristeza, mayor
sudor, entre otras cosas.
Esta crisis, que pueden duran 1, 2 o
3 días, son una buena señal, ya que significa que ha comenzado el proceso de
limpieza en el que el cuerpo y se comienzan a expulsar las energías, toxinas y
emociones acumuladas que provocaban la enfermedad.
Estas crisis depende de la afección y
de la persona, cada ser responde al tratamiento de una manera distinta, pero
cuando esto ocurre se debe realizar sesiones
posteriores para hacer la limpieza completa de todos los bloqueos. La
persona no tiene que abandonar las sesiones, sino al contrario tiene que
continuar para terminar de sanar.
El Reiki es una herramienta maravillosa y llena de Amor que penetra en nuestro campo energético ayudándonos también a la expansión de la consciencia.

